Gracias por esta cirugía de cataratas. No em había dado cuenta que caminaba en el oscuro sobre un terreno minado con miedo de no explotar ninguna bomba. Gracias por hacer disfrutar esos minutos de silencio en que la ilusión te invade por dentro, en la cual te encuentras con tu yo. Y, sobre todo, gracias por todo ese amor que compartes con generosidad y humildad y por la capacidad de poder entendernos individualmente. Me quedo corta en palabras y sé que la vida aún nos hará encontrarnos nuevamente.

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