El Retiro ha sido un descubrimiento por lo novedosa que es la forma de aprendizaje, la exposición de lo que pasa, cómo pasa, por qué pasa. El viaje desde el laberinto hasta el final se hace intrigante, te mantiene alerta. Por el camino te pierdes, captas, te vuelves a perder, vuelves a coger alguna cosa, te vuelves a perder y te revuelves, vuelves a darte cuenta de más…. y cuando quieres darte cuenta, pam, se ha acabado. Pero el proceso sigue su curso días después, y pam, otra vez te vas dando cuenta de más, y tienes muchas ganas de compartirlo con los demás. No puede dejarte indiferente, en cualquier caso te pone de cara frente a un yo distinto. Si logras verlo, y creo que al final ayudáis mucho a hacerlo, te das de bruces con tu realidad. Este taller imprime carácter, como dirían algunos. ¡Muchas gracias! 10, 10, 10, y 10. Por el tiempo, dedicación, conocimientos, entusiasmo, comunicación. Y por el seguimiento posterior. Es como un servicio postventa de los buenos. Sabemos que podemos contar contigo.

Deja una respuesta