Cuando me recomendaron ir al retiro me apunté en seguida, sin expectativas, pero con muchas ganas de un cambio, buscando como siempre respuestas y algo que me hiciese sentir mejor conmigo misma. Toda una vida leyendo mil libros, haciendo muchos talleres y tratando de ser la mejor versión de mi misma, pero sin saciarme ni llegar a ningún sitio.

Ahora entiendo que no hay nada que cambiar o perseguir, que las respuestas están en mi misma. Me liberó saber que no soy lo que pienso, que identificarme con otros sólo me limita, y que puedo descansar con un “no lo sé”. Ahora veo todo con otros ojos, desde otra dimensión con infinitas posibilidades, dejando de luchar y dejando ser.

Helmar nos fue guiando y despertando de una forma sutil pero muy potente, sin duda, un viaje que ha marcado un antes y un después. Muchas gracias por todo Helmar!

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