Descubre un nuevo paradigma

EXPERIENCIA HUMANA

No luches una vida entera por obtener llaves donde no hay puertas

Alejandro Jodorowski

 

En su innovador libro de 1962, “La estructura de las revoluciones científicas”, Thomas Kuhn defiende que todo campo científico, en algún momento, se sostiene sobre unos pilares “pre-paradigmaticos” que carecen de base o fundamento sólidos para su desarrollo y evolución.

Mientras se transita esta fase, el cuerpo científico competente trata de explicar con dificultad toda anomalía y desviación observable para que tenga cabida en el marco de comprensión y conocimiento establecido. Así, por ejemplo, los defensores del geocentrismo trataban de explicar la retrogradación planetaria proponiendo que los planetas se movían en órbitas circulares alrededor de un punto de su propia esfera de modo que había que componer varios movimientos circulares para obtener lo que se observaba. Fuerzan el modelo para tratar de explicar un fenómeno que no encaja en el paisaje.

Al cabo de cierto tiempo emerge un paradigma: Un nuevo marco de conocimiento y comprensión que explica la realidad. A partir de ese momento el cuerpo científico comienza a VER los fenómenos con una mirada radicalmente renovada y sobre un base que permite comprender y explicar las anomalías detectadas mediante deducciones o implicaciones. Establece, asimismo, los cimientos para la evolución exponencial de ese campo específico.

 

Principios o Leyes fundamentales

Un nuevo paradigma resulta, muy a menudo, del descubrimiento de leyes fundamentales o principios que hasta ese momento permanecían ocultos al conocimiento humano. Así, por ejemplo, el descubrimiento de la gravedad de Newton creó la resultante Ley de Gravedad Universal, fundamento sobre el cual Einstein construyó su teoría de la Relatividad.     

El sistema solar en una fase pre-paradigmática definía la tierra en el centro del universo. Bajo ese marco los calendarios no eran exactos y los movimientos de los planetas no eran predecibles. En una fase post-paradigmática sabemos que el sol es el centro del sistema solar, los calendarios son predecibles, se pueden predecir los movimientos de los planetas, etc.

Los gérmenes en la fase pre-paradigmática se sustituían por la teoría miasmática formulada por Thomas Sydenham y Giovanni María Lancisi. Según esta teoría los miasmas, que eran el conjunto de emanaciones fétidas de suelos y aguas impuras, eran la causa de enfermedad. Los médicos, inocentemente, empeoraban algunos episodios clínicos propagando y exacerbando la enfermedad debido a este malentendido. En la fase posterior a este paradigma se instala la teoría microbiana de la enfermedad. Así, Las personas toman precauciones razonables para evitar enfermedades, médicos y enfermeras se asean, esterilizan instrumentos, etc. Este cambio de paradigma da como resultado una reducción drástica de la aparición y propagación de enfermedades, la erradicación de muchas de ellas y un aumento sin precedentes en los últimos 30 años en el promedio de la esperanza de vida mundial.     

Cuando se descubren nuevos principios científicos nucleares, nuevas leyes, crean un nuevo paradigma que sustituye inmediatamente la comprensión actual, dejándola obsoleta. Se establece un cambio irreversible.

 

Principios o Leyes fundamentales de la Psicología

William James, ampliamente considerado como el padre de la psicología moderna y también uno de los mayores escritores y pensadores en este campo, publicó su obra fundamental, Los principios de la psicología, en 1890.

Comparó el estado de la psicología en su desarrollo científico con el de la física antes de Galileo. James consideró su brillante trabajo como exploratorio y muy provisional. Afirmó que si alguna vez descubriéramos los principios o leyes fundamentales que rigen la psicología humana, estaríamos ante el avance más importante para la humanidad desde que aprendió a dominar el fuego.

 

El malentendido de nuestro funcionamiento Psicológico

Hoy, a inicios de este siglo XXI, la mayoría de la humanidad (incluidos psicólogos, sociólogos, gurús de la autoayuda, neurólogos, médicos, líderes empresariales y políticos) creen erróneamente que nuestra experiencia sentida de la vida proviene de factores distintos de nuestro pensamiento desplegándose en el instante. Piensan, erróneamente, que nuestro sentir y experiencia provienen de acontecimientos pasados, perspectivas futuras y/o circunstancias actuales. Este malentendido de afuera hacia adentro da lugar a un aluvión de pensamiento supersticioso (y supérfluo), tal y como la ignorancia de gérmenes y bacterias fue causa de tanto sufrimiento, miseria y muerte antes del siglo XX.

Este malentendido de afuera hacia adentro -es decir que el sentir, y la experiencia, viene de fuera-  es la causa de la mayoría  de nuestros problemas psicológicos más acuciantes…tanto para  individuos, organizaciones, y sociedades.

 

Hacia la Libertad Psicológica

Comprender a un nivel fundamental cómo se crea nuestra experiencia de vida es la clave para la libertad psicológica.

Lo que llamo CLEARNESS (www.clearness.es)  refiere a la capacidad innata para desplegar la vida (pensar, sentir y percibir) con la que todos los seres humanos nacemos. Esta capacidad innata genera el 100% de nuestra experiencia de vida, instante a instante, desde dentro hacia fuera. Los principios que subyacen a CLEARNESS fueron descubiertos por un hombre llamado Sydney Banks, algo así como el Newton, Lavoisier o Galileo de la psicología.

 En 1973, un soldador escocés llamado Sydney Banks que vivía en el oeste de Canadá tuvo una revelación acerca de la comprensión de la naturaleza de la experiencia. En cuestión de segundos pasó de ser un hombre de mediana edad plagado de problemas, ansiedades e inseguridades a vivirse tranquilo, claro y pacífico, con una profunda comprensión en cómo se crea nuestra experiencia de la realidad.

El diccionario describe un principio como «la fuente o base fundamental de algo». Con el paso del tiempo, Banks comenzó a hablar en estos términos, explicando que nuestra experiencia de la vida se genera a partir de principios o leyes fundamentales. Estos principios son la fuente (y la base) del 100% de nuestra experiencia vital.  

 

Principios o Leyes Psicológias:

 PENSAMIENTO: El principio de realidad

Todos pensamos. El principio de PENSAMIENTO se refiere a nuestra capacidad innata para generar una realidad perceptiva; Un mundo exterior e interior que podemos ver, oír, sentir, saborear y oler. Este principio es también la fuente de los innumerables pensamientos y percepciones que surgen en el transcurso de un día.

 CONCIENCIA: el principio de la experiencia

Todos nos damos cuenta. El principio de CONCIENCIA se refiere a nuestra capacidad de tener una experiencia “REAL” de nuestro pensamiento activo. El principio de CONSCIENCIA da vida a nuestra realidad experimental generada por el PENSAMIENTO. Siempre vivimos en el sentir de nuestro pensamiento, y es la CONCIENCIA la que nos permite experimentarlo.

 MENTE: El principio del poder

Todos estamos vivos. El principio de MENTE es la «energía inteligente» que aparece en todos los ámbitos del mundo natural. MENTE es la «fuente de energía» detrás de la vida. Distintas culturas y campos dan diferentes nombres a esta fuerza: Fuerza de vida, energía universal, chi, naturaleza, el gran espíritu, Dios, la nada, evolución, azar, TAO etc.

Estos tres principios o leyes psicológicas fundamentales conforman la base que permite desplegar una experiencia en este plano existencial en que vivimos.

 

Activando nuestro manantial de sabiduría

Partimos de la percepción errónea de que el pensamiento y el sentimiento pueden separarse. REALMENTE es imposible separar el sentimiento del pensamiento. Sería como separar el sonido de la vibración. El sentimiento que emerge en cada momento define el significado y contenido del pensamiento que se despliega en tiempo real en nuestra consciencia.

Este, aparentemente insignificante, malentendido sobre el pensamiento genera pensamientos innecesarios y no deseados que disminuyen la disposición de un pensamiento de mayor claridad, inteligencia y sentido común; un pensamiento de mayor sabiduría. Asimismo, crea trabas para dejar caer el pensamiento superfluo. Cuando separamos artificialmente, en nuestra cognición, el pensamiento del sentimiento, se crea un mundo DUAL,  surgiendo la falsa presunción que nuestro sentir o nuestra percepción es causada por una fuente distinta a nuestro pensamiento en el instante. Es en este punto exacto donde nos separamos de la lógica. Nos separamos del principio, de la ley fundamental o de la REALIDAD. Entregamos inocentemente nuestro poder y nos distraemos buscando razones imaginadas para dar una explicación ¡y corregir! nuestro sentir.

Si tan solo comprendiéramos que el mundo externo es reflejo del mundo interno que desplegamos en tiempo real, instante a instante, nos daríamos cuenta de lo absolutamente poderosos que somos.

www.clearness.es